Viento de nuevo! mmm que bueno, genera un ambiente maravilloso. Noche con viento, vamos sigamos con el cuento.
Pericles trata de calmarlos, les pide que se sienten, que coman un poco de los pastelitos, de las frutas y que beban del agua y los jugos que están en la mesa transparente que forma parte del ambiente donde las cosas parecen estar flotado en el aire.
Pero Víctor continua insistiendo, aunque haya vuelto a reinar el silencio en el exterior y todo el mundo, dentro de la casa, este retomado una actitud tranquila, comiendo y bebiendo.
"Todo ya pasó por esta noche”, les dice Pericles. "Ahora reina la tranquilidad, podemos comer y dormir en paz, mañana temprano cuando el sol este apareciendo, Uds. verán la misma ciudad tranquila y amigable que encontraron al llegar y podremos seguir recorriéndola, les aseguro que les encantará".
Mich mira a Víctor como pidiéndole que insista en su consulta, pero Víctor no precisa que nadie lo aliente para seguir insistiendo, cuando a él se le mete una cosa en la cabeza nadie se la saca.
Y si no que se acuerde el profesor de gimnasia con el equipo de vóley. A él no lo quisieron dejar jugar pues parecía menos veloz? Bueno, bueno, él esperó firme y paciente que su reemplazante se equivocara con su velocidad y cuando entró ganó por preciso. Siempre su perseverancia lo destacó y esta vez no sería diferente.
Pericles, sintiéndose en un callejón sin salida, miró a Pedro y ambos, se sentaron frente a los visitantes, resignados a tener que contarles.
Comenzó Pedro a contar que todas las noches, desde el siempre, desde el comienzo de ese mundo, algo salía por allí, aullaba y rompía alguna cosa. Siempre cosas materiales, pero siempre era la misma rutina. Entonces el pueblo X se protegía encerrándose y amurallándose.
Pero Víctor preguntó, Qué es? Y Pericles mirando a Pedro que estaba bajando la mirada hacia el suelo, respondió. “No lo sabemos, nunca nadie ha salido a enfrentarlo”
Víctor y Mich se miraron asombrados de cómo en ese mundo de luz no podían enfrentar sus oscuridades. Cómo?? Y pensativos todos se fueron a dormir, en bellas y extrañas camas flotantes que se adaptaban a la forma del cuerpo del que las usaba y despedían un hermoso aroma a algo parecido a jazmines.
Mañana, pensó Víctor será otro día y yo tengo que descubrir que está pasando en este mundo, mientras el sueño lo atrapaba.
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