jueves, 27 de enero de 2011

EL tiempo ese compañero silencioso

Sentir el tiempo que nos pasa es algo verdaderamente difícil. No nos damos cuenta, estamos haciendo cosas, yendo, viniendo, en fin, viviendo el tiempo.
Viviendo nuestro tiempo.
Tiempo que mide tus días, tiempo que no se puede parar, ni congelar (quién no hubiera deseado congelar momentos en un espacio de tiempo eterno!!)
Y si pudiéramos elegir en un tiempo sin tiempo?Elegir algo deseado, un amor, por ejemplo.
Como si el tiempo no existiera y pudiéramos en una linea recta de la nada, elegir alguno de todos nuestros amores. Amores infantiles, juveniles, adultos y hasta adúlteros... un amor
Y decir, como en una tienda del tiempo, me quedo con este. No importa si tenia 5 años cuando ese fue mi amor, o 20 o 40, que importa si estoy sin la medida del tiempo. No tengo ni edad, ni prisa y mi amor es eterno, porque lo elegí del todo, y no tengo limites.
No tengo pasado, no tengo futuro, solo tengo ese presente eterno del tiempo sin tiempo...
Es como ciencia ficción del deseo, que todo lo puede y todo lo tiene.
Nuestro tiempo eterno, con amor eterno.