lunes, 11 de marzo de 2013

Decidido, vigilan en la gruta o Noche en la cuidad X

Víctor se colocó los anteojos y después de ver a que Mich se cansaba de pasear con su baldosa voladora, y de ver que a las “campanitas” de la ciudad X no les conseguía entender, se paró y Mich se le acercó. Sólo con una mirada se entendían, así que se fueron a un banco alejados de Pericles que estaba jugando con Man y los cronópios.


Siempre fue así, pensaba Víctor, siempre nos entendemos con Mich. Cuando Mich quiere hacer un lío, aunque Víctor no esté de acuerdo, lo protege y lo comprende. Como aquella vez en el grado, cuando Mich llevo una botella vacía de gaseosa con un agujero, a la que le había conectado un pedazo de manguera, por la que el soplaba y emitía un sonido horrible, pero que a todos los compañeros los hacia reír. Era en la hora de religión, el padre era un poco sordo y sus historia bastante aburridas, así que Mich aprovechaba para hacerse el payaso. A Víctor no le gustaba, pero no podía abandonar a su amigo. Como con la mirada de censura de Víctor no bastó, en esa tarde escolar, se vio obligado a cambiarse de lugar.Mich al verlo, percibió que su broma ya no era buena y que su amigo no la compartía. Allí paró de soplar el trombón de botella y todo volvió a la normalidad.

Sentados en ese mundo raro, dónde todo parecía felicidad, dónde la gente no trabajaba y todo lo daba la naturaleza, dónde las calles estaban llenas de gentes raras que sólo se veían en los cuentos fantásticos del mundo real, allí, Víctor le dijo a Mich lo que iba a hacer .

Me escabulliré de Pericles y me esconderé en esa gruta de allí, esa ocre, donde está el arbusto camaleónico, porque cambia de color, entendes? Y desde allí veré que es lo que sale por las noches a romper y aullar en esta ciudad. Vos queres acompañarme?

Mich volvió a abrir esos ojos grandes como platos y una expresión de miedo le recorrió el rostro. Pero después su carita cambió y con una sonrisa movió la cabeza afirmativamente. Y le dijo:

Yo distraigo a Pericles, en cuanto vos te escondés, después yo te sigo…ahhh llévatelo a Man contigo. Lo abrazó y cerró su frase con un “nos vemos en la gruta “.

Víctor al ver alejarse a Mich, silbo para que Man venga hacia él. Y ambos emprendieron camino a la gruta, escondiéndose rápidamente.

A lo lejos Mich, jugaba con Pericles a algo que se parecía con la escondida, en cuanto el sol comenzaba a bajar…

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