En esta noche de fuerte viento, donde se cuelan sus gritos por nuestras ventanas, veni a mi lado, acurrucate que te voy a contar un cuento.
Si, si, un cuento lleno de viento, que nos va a susurrar su historia.
Erase una vez (porque siempre los cuentos empiezan con esta frase y nosotros no vamos a alterar esta rutina)... erase una vez en una ciudad lejana, llamada U, que estaba rumbo al sur, donde vivía un chico llamado Víctor ,en una hermosa casa, junto con su familia y su perro llamado Man .
Como todo chico se la pasaba jugando con la pelota y andando en bicicleta junto con su perro de acá para allá, reviviendo las sagas de los héroes de la tele.
También tenía un amigo, llamado Michael , super divertido y un poco mentiroso, pero al que Víctor quería mucho, aun con sus defectos. Ambos eran inseparables. Hasta que un día algo los separó.
La distancia... Los padres de Michael decidierón mudarse de U para ir hacia el norte, a la ciudad de O, cerca de la playa, que tanto le gustaba a la madre de Michael. Y hacia allí partieron.
Fue triste la despedida entre ambos amigos, a Víctor se le empañaron los lentes por las lágrimas (si, porque usaba anteojos) y a Michael, que se hacia el fuerte y hablaba sin parar diciendo cualquier cosa, para distraer sus lágrimas y los mocos de su llanto, pero fue en vano, pues al final los tuvo que soltar.
Se cruzaron abrazos y se prometieron verse pronto, alguno de los dos viajaría hacia la ciudad del otro para pasar un fin de semana. (cual? cuando?... no podían definirlo, pero irían , si, si!!! no se olvidarían) Y al subir Michael al auto de sus papás, el fiel Man lanzo un largo y doloroso aullido, que hizo que Victor se abrazara con su perro y ambos, a su manera, lloraran por la partida del amigo.
Pasaron los días y pocas noticias de Michael. Víctor hasta había decidido escribirle una carta y fue al kiosco por papel y sobre para contarle sus mansos y aburridos días y preguntarle cual seria el fin de semana elegido para verse y quien el que viajaría hacia la ciudad elegida.
Uhhhh !!!, comenzó a soplar el viento de esta historia, acurrucate más, si un poco más, ahí esta!!! Dame un beso, dejemos danzar al viento y mañana la seguimos...
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