martes, 26 de febrero de 2013

Te voy a contar un cuento, sigamos con Víctor


Que día hoy corazón!! matador, como decía mi papá... mmm que rico este cafecito calentito con apenas un chorrito de leche, sin azúcar y con esta rica tostadita de pan negro y apenas queso crema... Bueno, ahora si, inspiremos hondo, veni que te sigo contando

Víctor llega frente al chico agachado y le dice:  Mich, sos vos? Mich!!!
Michael levanta los ojos hacia su interlocutor, y los abre enormes , como dos platos, diría mi abuelita.
Víctorqueridoamigoquehacesacavostambientecaisteenelsueño???. JaJaJa!! dijo Víctor, pará Mich, respira para hablar, pauuussaadoooo. JaJa!!
Porque siempre era lo mismo, ante una emoción fuerte, Michael hablaba rápido y todo junto, casi sin respirar. Y como Víctor ya lo conocía, siempre le decía lo mismo: respira, habla pausado.
Abrazados y ya rodeados de Pericles y Man que llegaron también corriendo tras Víctor, comenzaron pausadamente a convesar.
Era tan grande la alegría de ambos!!!.Michael le contó a Víctor que en el momento en que se puso a escribirle una carta destinada para él, comenzó a quedarse dormido y se despertó volando suavemente y cayendo un poco bruscamente (no había descubierto el manejo de su cuerpo para poder manejar la velocidad, como lo había hecho Víctor) sobre la arena de la playa. Y al igual que Víctor, comenzó a caminar hacia la ciudad, casi desierta. 
Víctor entonces les dijo a todos: Las Letras nos unieron!!!.Pensando en su interior cuánta razón tenia su profesora de lenguas, que decía que las letras abrían mundos nuevos, acortaban distancias y unían pueblos. Seria por eso de que las letras parecen sogitas que se retuercen unidas para formar palabras?Las sogitas pueden ser largas o cortas, pueden unirse con nudos, pueden estirarse y añadirse haciéndose enormes y recorriendo kilómetros, rutas, países, mundos... el camino de las sogas-letras.
Man lo sacó de su pensamiento con un ladrido, mostrando asombrado una fuente llena de peces y con chorros de aguas de colores que parecían gaseosas. 
Pericles los convido a beber, diciéndoles que eran jugos de frutas de la ciudad y que cualquiera podía hacer uso de ellas libremente. Beban, beban, prueben varias, son riquisimas. Ahhh cuidado con los peces que muerden.
Dicho eso Víctor y Mich, vieron como Man se sacaba  de su nariz , con la pata, un pez que lo estaba mordiendo. El duo rió a lo grande , como siempre que estaban juntos. La risa era parte de su cotidiano. Ellos siempre se divertían juntos. Siempre, siempre.
Pericles los acompaño también riéndose de la situación.
A Mich le gusto mucho el agua de color rosado fuerte que parecía gusto a frutilla o algo así, a Víctor en cambio no le gusto ninguno, eran muy dulces, a él siempre le gustaba más el agua. Pericles al ver sus muecas comprendió que los jugos no eran de su agrado y lo convido a acercarse a una especie de columna que en cuanto la apretabas por los lados, se le abría un pico y lanzaba agua. Si, una columna firme pero flexible, algo rarisimo, Agua fresquita. Agua del cielo.
El sol estaba bajando y Pericles los tomo de la mano , orientandolos a seguir. Vamos , vamos para mi casa, que esta oscureciendo y eso no es algo muy divertido en esta ciudad. Y menos en esta época.
Víctor y Mich se miraron, Man entendió el peligro y calladitos caminaron siguiendo a su Dragón amigo. Qué cosas serian peligrosas en ese lugar tan luminoso? tan tranquilo?Eso le corría por la cabeza a Víctor mientras aceleraba el paso.

1 comentario:

  1. Cual será el peligro? Esta noche me voy a tapar hasta la cabeza con la frazada y voy a dejar una lamparita prendida.

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