jueves, 15 de julio de 2010

Cantando en el auto

Es increible el poder de la música. Te genera sensaciones, te trae recuerdos, te transporta a otras épocas de tu vida, te alegra, te calma, en fin... miles de cosas a través de ella. Y con "la yapa" de las letras.
Es poesia recitada musicalemente, por decirlo de alguna manera.
Y hay gente virtuosa de la música, del canto en mayor o menor grado. Gente que te tararea un pedacito de una canción y lo hace perfecto.
Gente que hace de la música su hobby y cantan en cualquier espacio que les presten. Gente que participa en coros, gente que toca instrumentos, gente que tiene bandas... y gente que no acierta ni una melodia, que tiene un oido sordo ante los acordes, que canta más que mal.
Yo pertenezco a ese grupo. El grupo de los sordo sin sordera.
Pero me encanta la música, me gustaria tanto poder cantar minimamente en forma correcta, no digo virtuosa, pero si correcta.
Cuando era chica me anotaba en todas las representaciones de la escuela cantando sambas y chacareras a viva voz.
Pero alli , en la primaria el entusiasmo valia mas que la calidad.
Despúes de grande percibi y me hicieron notar que era pesima.
Aún asi, no deje de cantarles nanas a mis hijos cuando eran bebes o niños y en el auto cantabamos canciones en los viajes, alegre y desafinadamente.
Y allí lo descubrí... descubrí mi espacio para cantar... el auto. Y lo uso cotidianamente, alli canto, escucho mis músicas populares y repetitivas que vuelvo a cantar, como en la primaria , a viva voz. Sin censuras ni espectadores, canto porque me gusta, canto porque me hace feliz...El canto de los sordos sin sordera...

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